Teusa: Técnicas de restauración de edificios

Restauración Patrimonio

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La Alhóndiga, Centro de Ocio y Cultura
Bilbao, Bizkaia

Las obras de restauración de las fachadas fueron ejecutadas para la UTE Alhóndiga, dentro de las obras de Rehabilitación del edificio. Saneamiento de paramentos y elementos decorativos mediante picado de zonas degradadas de hormigón. Realización de moldes de silicona, resina reforzada y/o poliestireno expandido, de piezas a recuperar. Vertido “in situ” o en taller, de microhormigón para la obtención de piezas faltantes, reforzando con varilla de acero inoxidable. Recuperaciones manuales de piezas parciales. Apertura manual y sellado de juntas entre bloques de hormigón y de grietas, con morteros que se integren cromáticamente con su entorno. Anclaje de cabezales y ménsulas dudosas mediante varillas de acero inoxidable

  • Tipología: Patrimonio histórico, Arquitectura civil
  • Situación: Finalizada
  • Cliente: UTE Alhóndiga
  • Restauración: 2008
  • Equipo: UTE Fachadas (Ferrovial, Balzola y Lauki) Elías Max y Blanca Brea (Gabinete de Arquitectura Municipal). MECSA ( Rafael Gómez y J. Azurmendi)

Galería de imágenes

Técnicas de restauración empleadas

  • Reparación de raseos
  • Cubierta de teja
  • Desmontajes, apeos y derribos controlados
  • Impermeabilzación de terrazas y balcones

Historia

Construcción: 1917

La Alhóndiga Municipal de Bilbao ocupa la totalidad de una de las manzanas del Ensanche de la Villa. Edificada entre 1906 y 1909 según el proyecto de Ricardo Bastida, supone la afirmación de una nueva idea de edificio en cuanto a su implantación, al ubicarse sobre el nuevo trazado de la ciudad que nacía en esa época, y en cuanto a su construcción, dado el empleo de técnicas novedosas desde el punto de vista estructural. Fue construida en materiales modestos: hormigón, paños deladrillo y piedra artificial trabajada como sillar de almohadillado rústico en la primera planta. Se trata de un edificio de planta cuadrangular flanqueado por cuatro torres, con gran presencia en la trama urbana por su ubicación y supervivencia en un ámbito en el que han desaparecido la mayor parte de las construcciones de época.

La Alhóndiga, además de cumplir los requerimientos de orden funcional para los que fue diseñado, transciende del mero carácter de almacén para insertarse en la trama del ensanche como un elemento con vocación de conformar la ciudad. Los distintos usos acogidos desde su cierre como alhóndiga han originado alteraciones en su configuración original; la más notable ha consistido en el rasgado de dos huecos de la planta baja en el frente a Alameda de Urkijo.