Teusa: Técnicas de restauración de edificios

Restauración Patrimonio

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Hornos de calcinación de mineral de Irugurutzeta
Irún, Gipuzkoa

Desbroce de paramentos, tala de árboles, tocones, incluso tratamiento herbicida y fungicida. Desmontaje de fábricas de mampostería y ladrillo cara vista, apuntalamientos y apeos necesarios. Reposición de huecos con piedra y ladrillo procedente de la propia obra, o de cantería. Limpeza de paramentos. Sellado de juntas, anclajes sobre fábrica de piedra mediante varilla de inox., de longitud aproximada de 0,50 m., impregnando la varilla con resina epoxi. Reconstrucción de accesos, urbanización, señaletica..etc.

Galería de imágenes

Técnicas de restauración empleadas

  • Reparación de raseos
  • Revestimientos Cerámicos
  • Desmontajes, apeos y derribos controlados
  • Impermeabilzación de terrazas y balcones
  • Cubierta de Pizarra
  • Cubierta de zinc

Historia

Construcción: Siglo XIX

Aiako Harria acoge el sustrato geológico más antiguo del Pais Vasco. El batolito granítico de Aiako Harria es el resultado del enfriamiento del magma incandescente que ascendió hacia la corteza terrestre hace más de 250 millones de años. La transformación en la composición de los materiales rocosos afl orados propició la aparición de diversos minerales (plata, zinc, hierro…).

Desde los tiempos de los romanos los minerales de Aiako Harria han sido aprovechados por el hombre. A comienzos del siglo XX se produjo la mayor actividad minera en los montes de Irun. De las galerías de Meazuri, Meagorri, Aitzondo y Basakaitz se extraía el carbonato de hierro que era calcinado en los hornos de Irugurutzeta con el fin de convertirlo en óxido y aumentar así su ley metálica. la batería de hornos de calcinación de Irugurutzeta, se ubica en el barrio de Meaka, al pie del impresionante desfiladero de Aitzondo, en el marco del Parque Natural de Aiako Harria.

El mineral de hierro (carbonato férrico) era transportado desde los lugares de extracción (minas de Meazuri, Meagorri, Aitzon-do, Basakaitz…) hasta los hornos mediante convoyes de vagonetas sobre vías de ferrocarril o de forma aérea con un tendido de cables de los que suspendían calderos. La calcinación perseguía la transformación del carbonato de hierro en óxido y la mejora consecuente de su ley metálica. Para la combustión se añadían 30 kgs. de carbón por cada tonelada de carbonato, cargando el horno en capas alternas. A pesar de los diferentes tipos de hornos existentes en Irugurutzeta (circulares, cuadrados, mampuesto, ladrillo…), todos ellos obedecen a una misma función y características: una enorme cámara de calcinación, alimentación superior y bocas inferiores de descarga.