Teusa: Técnicas de restauración de edificios

Restauración Patrimonio

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Torre Berriatua - Casa Suilangoa
Mutriku, Gipuzkoa

Derribos y desmontajes de fabricas de mamposteria y sillería. Apertura y/o cierre de huecos. Saneamiento y limpieza de paramentos de piedra arenisca, apertura y posterior retacado de juntas de mampostería, reconstrucción de sillares mediante mortero minero y/o piedra natural, según criterio de intervención de la Dirección Facultativa. Colocación de parteluces de piedra arenisca. Hidrofugación-consolidación de paramentos.

Galería de imágenes

Técnicas de restauración empleadas

  • Reparación de raseos
  • Cubierta de teja
  • Revestimientos Cerámicos
  • Desmontajes, apeos y derribos controlados

Historia

Construcción: Siglo XVI

La Torre Berriatua, también conocida como Suilangoa, es decir "anterior al fuego", fue una de las torres que se salvó del violento incendio que sufrió Mutriku en el siglo XVI. Es un edificio exento, de planta rectangular y cubierta a cuatro aguas, que fue levantado en mampostería vista y sillería, reservada para el recerco de los vanos y esquinales.

Consta de planta baja y cuatro alturas, levantándose sobre éstas, en el lateral derecho de la fachada principal, un cuerpo de dos pisos que ocupa la mitad de la planta del edificio. En la fachada principal abre, en la planta baja, cuatro huecos: tres accesos y una ventana. El de la derecha es adintelado, el central es en arco de medio punto, y el lateral izquierdo, de mayores proporciones, es un arco apuntado de estilo gótico que muestra en su clave un escudo con un anagrama, borrado en parte. En la primera altura, tres pares de ventanas geminadas en arco de medio punto, dos de ellas sin parteluz, se coronan con una línea de modillones que delimita las alturas. En la segunda, se repiten las ventanas geminadas, pero aquí se abren cuatro pares de ventanas con repisas de piedra decoradas con bolas. En la tercera, se alternan ventanas antepechadas con ventanas geminadas en arco de medio punto, ambas sin parteluz. Otra línea de modillones, sobre la cual se abren pequeños huecos de medio punto -hoy cegados-, define las alturas. Una moldura con decoración de bolas recorre la fachada sirviendo de repisa a los vanos de la cuarta altura.

En origen, eran cuatro ventanas geminadas en arco de medio punto con parteluz, de las que hoy tan solo queda una. Tanto la mitad izquierda de la fachada principal como el lateral izquierdo, rematan en una sucesión de triples modillones sobre los que descansa el alero de madera. En la esquina conserva un garitón ligeramente desmochado respecto al nivel original de la torre. Lo más destacado de este lateral son los vanos conopiales, dos de ellos accesos recercados en sillar. En la última altura destaca un vano rectangular con guardapolvos, decorado con una moldura de bolas.Una escalera exterior daba acceso a cada uno de los pisos, excepto al último, al cual se accedía a través de un pasadizo por la parte alta, junto a la muralla.